
Una tostaduría chiquita, obsesionada con el origen
Bajo Sombra nació de una idea simple: en Guatemala se produce parte del mejor café del mundo, y casi todo se va. Queríamos que el buen café guatemalteco también se quedara en Guatemala.
Cómo trabajamos
Compramos lotes pequeños directamente a productores que cultivan bajo sombra en distintas regiones del país. No compramos volumen: compramos taza. Eso significa que probamos antes de comprometernos y que a veces decimos que no.
Cuando un lote entra a la tostaduría lo perfilamos: buscamos el punto de tueste donde esa variedad y ese proceso dan lo mejor de sí. Un Caturra lavado no se tuesta igual que una Geisha natural, y tratarlos igual sería desperdiciar los dos.
Después esperamos tu pedido. Recién ahí tostamos, empacamos con la fecha del día y lo despachamos. Por eso vas a ver plazos de 24 a 48 horas y no envío inmediato: ese día de diferencia es justamente lo que estás comprando.

Qué significa cultivar bajo sombra
El café puede crecer a pleno sol, con más rendimiento por planta y ciclos más rápidos, o bajo el dosel de árboles más altos, como creció originalmente. Nosotros trabajamos con lo segundo.
Bajo sombra el fruto madura más despacio, y esa lentitud concentra azúcares y ácidos en el grano. El árbol también protege el suelo de la erosión, sostiene la biodiversidad del cafetal y le da al productor un sistema que aguanta décadas en lugar de agotarse en unas cuantas cosechas.
Es agricultura más lenta y más cara. Nos parece que vale la pena, y de ahí sale nuestro nombre.

Adónde queremos llegar
Nos gustaría que más gente en Guatemala sepa qué variedad está tomando, igual que sabe qué uva tiene el vino que pide. Por eso cada bolsa lleva toda la información y por eso escribimos el blog: no vendemos misterio, vendemos café que se puede entender.
Probá lo que hacemos
Cinco variedades, tres procesos y una sola forma de tostar: con cuidado y en lotes pequeños.
